La Coctelera

22 Noviembre 2009

Palau Sant Jordi, 21 de noviembre

18.000 personas

Segundo llenazo en el Sant Jordi para ver a la banda de Dave Gahan y los suyos aguantando el paso del tiempo y seguramente saboreando al máximo el éxito conseguido tras más de 20 años de carrera.

Instalados en ese punto en el que se su nombre suele ir acompañado por aquello de "banda mítica", sus conciertos en macroestadios ofrecen lo que la gente quiere ver y oir: un show con algunos temas nuevos y una apoteosis final con todos sus grandes éxitos. No son los primeros, ni muchos menos los últimos en utilizar esta fórmula. De hecho, eso es casi una recompensa tras la espera y tras las típicas incomodidades que os podáis imaginar en un evento de ésta envergadura.

Con una respuesta inicial un poco fría por parte del público puesto que arrancaron con temas de Sounds of the Universe, su último disco, como "In Chains"o "Wrong", la banda empezó a calentar el ambiente con clásicos como "Walking in my shoes" o "It's no good" (Ultra, 1997). Estábamos viendo a unos Depeche Mode no muy interesados en tocar temas de principios de los 80 y actualizados con su esceneografía formada por una macro pantalla situada al fondo del escenario y otra pantalla central con forma de bola de espejo. Gahan se presentaba en su segunda noche en Barcelona super fiel a sí mismo: con su chaleco y sus tatuajes al descubierto y ejerciendo de showman animando al público y bailando como un derviche. Realmente, en lo físico parece que el tiempo no pasa por este hombre. Su imagen bien podría ser exactamente la misma que la de sus giras a principios de los noventa, aunque ahora parece mucho menos oscuro y torturado. Se lo pasó de puta madre.

Algo más arrugado físicamente parecía Martin Gore, cómodo en su papel de fiel secundario de Gahan pero con ansias de protagonismo. De hecho, se marcó un par de canciones en solitario con el único acompañamiento de un piano ("Home" y "Jezabel"), que si bien tuvieron su toque emotivo, lo cierto es que "mataron" un poco el ritmo del concierto. Tras bailotear "A Question of time", una eléctrica intereptación de "I Feel You" y por su puesto tras corear con 18.000 gargantas más mega -hits como "Never let me down again", "Condemnation" o "Enjoy the Silence" (típico momento de éxtasis colectivo), los temas de Gore como que no encajan demasiado bien en la dinámica del concierto. Eso sí, el entregado público se encargó de animarlas ante la divertida mirada de David Gahan.

En el tramo final cayeron "Stripped", "Behind the wheel" y por supuesto "Personal Jesus", un temazo que levanta estadios y que provoca que los huesos de Gahan se muevan sobre la pasarela. Un final con Gahan y Gore dándose un baño de masas en la pasarela y cantando "Waiting for the night" pareció contentar tanto al público como a la banda.

A mi el concierto me reforzó mi visión sobre Depeche Mode: un grupo con temazos de toques oscuros y un líder con una actitud bastante rockera, pero con temas algo más adoninos que acompañan a esos mega hits que todos conocemos. Valoren por ustedes mismos.

Por cierto, la aventura de Mark Lanegan con Soulsavers teloneó a los británicos con un resultado quizás demasiado frío. Mark estuvo perfecto con su voz y por supuesto ni pestañeó ante el numeroso público, más curioso que receptivo ante la propuesta. "Death Bells" y "Unbalanced Pieces" animaron un poco el cotarro pero temas como "Revival" o "Kingdown of Rain" perdieron emotividad entre la immnesidad del Sant Jordi y también en parte por las prisas que llevaba la banda por tocar el máximo de temas posibles. Hasta la versión de "Hit the City" sonó algo insulsa por las prisas.

Set list Depeche Mode:

1. In Chains
2. Wrong
3. Hole to Feed
4. Walking in My Shoes
5. It's No Good
6. A Question of Time
7. Precious
8. Fly on the Windscreen
9. Sister Of Night
10. Home
11. Come Back
12. Policy of Truth
13. In Your Room
14. I Feel You
15. Enjoy the Silence
16. Never Let Me Down Again

Encore:
17. Dressed In Black
18. Stripped
19. Behind the Wheel
20. Personal Jesus

Encore 2:
21. Waiting for the Night

15 Octubre 2009

No es difícil imaginar que tras el éxito de los Crüe con sus trapos sucios y después de haber tratado durante años con alguien como Axl Rose en los Guns, Slash se decidiera a contar su propia versión de los hechos (de momento, sólo en inglés). ¿Cómo pasaron de ser chusma callejera a convertirse en el grupo de rock más polémico y exitoso de su momento? ¿Por qué fueron incapaces de tomar las riendas de su carrera artística tras los "Illusions"? ¿Vive Axl Rose en este planeta?

El libro aborda cronológicamente todo el período que abarca desde que el pequeño Saul Hudson pasa de escuchar los cuentos infantiles que le leía David Bowie en su tierna infancia, a vender millones de discos, chutarse en cualquier sitio antes de llenar estadios para 50.000 personas y tener un final redentor para sus excesos. Sin embargo, a diferencia del libro de los Crüe, Slash no se centra en contar toda la mierda (que la hay, fijo) ni ataca con excesiva saña a sus compañeros. De hecho, en el libro poca gente sale mal parada, excepto, claro que sí, nuestro pelirrojo preferido. Algo que es de suponer si uno ha seguido mínimamente la trayectoria de los Guns N' Roses. Axl es mucho Axl.

Ni que decir, que la biografía es altamente recomendable para todo buen fan del grupo, puesto que se detallan esas anécdotas entrañables que dan vidilla a la biografía de cualquier grupo fetiche. A saber y este caso, cómo vivían Axl y Slash en en un cuchitril inmundo que también les servía como local de ensayo, como surgieron espontáneamente canciones tan míticas como Paradise City (tras un ensayo, y callejeando, Axl empieza a rimar aquello de "Take me down to the Paradise City/ Where the grass is green and girls are pretty" - la improvisación de Slash "Take down to the paradise city / Where de girls are fat and they got big titties" no acabó de agradar a la banda) y esos típicos problemas que provocan las drogas y la fama en exceso.

Sin embargo, el tema central del libro es la relación de amistad - odio entre Axl y Slash. Axl centra buena parte de las críticas pero también de las reflexiones de Slash sobre los Guns N' Roses, que la fin y al cabo y seguramente a pesar de su estupenda parienta, es lo que nos interesa. Todos imaginamos que tratar con un tipo como Axl no es fácil y para Slash sin duda, no fue nada agradable manejar, comprender y aguantar al cantante de Indiana y sus contínuos desplantes en los conciertos; sus decisiones unilaterales acerca de quién y quién no estaba en la banda; sus argucias legales para controlarlo todo y en definitiva, sus paranoias. Para los que aún tengan esperanzas de una posible reunión, digamos que cualquiera se lo pensaría dos (y tres veces) antes de trabajar en un disco con un tipo con el que en las grabaciones ( de los Illusions) sólo te hablas por teléfono, con el que luego sólo hablas a través de un manager (que él ha contratado y al que ves como un "Yes man") y al que no ves ni un pelo durante las giras y que cuando se digna en aparecer lo hace 2 horas tarde. En definitiva, a Slash no se le ve con excesivas ganas ni con la motivación necesaria para volver a tratar con alguien totalmente impredecible con el que siempre debe tener una dosis extragrande de paciencia (y eso que Slash, según él mismo cuenta, de paciencia tiene y mucha, hasta el punto que es inevitable pensar que algo de genio en su vida no le vendría tampoco demasiado mal). El dinero igual es un estímulo, nunca se sabe...

Se hecha a faltar una visión más coral de esta historia de rock and roll, más puntos de vista e incluso, puede que un poco más de chicha (apenas hay anécdotas de la gira de los Illusions si exceptuamos su gira junto a Metallica) puesto que Slash, a pesar de sus críticas al pelirrojo tampoco se muestra muy duro con su ex-compañero. Más bien nos muestra que lo intentó entender pero que no supo como hacerlo.

¿Habrá respuesta a Axl algún día?

17 Septiembre 2009

"Lo que más me gustaba del CBGB era la oscuridad. Eso y el equipo de sonido. Creo que allí pasé algunos de los momentos más intensos e incluso felices de mi vida. Era un antro de bebedores de mala muerte, en ninguna parte, oscuro, ruinoso. Hilly (el dueño) era un gentleman de nacimiento, creo, y supongo que él hizo la diferencia. Nos acogió. Era como el tipo mayor que quieres ser cuando eres un chaval; simplemente te dejaba ser tu mismo" - RICHARD HELL

Es posible que la cita de Richard Hell resuma en pocas palabras todos los sentimientos y recuerdos de todos aquellos que durante más de 30 años de historia del CBGB pasaron allí sus noches. Rockeros, punks, drag queens, artistas, poetas, groupies, fans, camellos, estrellas...

Thirty Years from the Home of Underground Rock. CBGB & OMFUG también es un buen compendio de imágenes de alguna de las curiosas escenas que allí se vivieron. Johnny Thunders y sus cubatas a dos manos; la groupie Sable Starr atacando a Legs McNeil, editor de la revista Punk; Iggy, Thunders y Sable Star de bajón drogata e instantáneas de shows de artistas más actuales como Social Distortion y The Distillers. Y por supuesto muchas fotos de los Ramones y citas de algunos de los protagonistas de las fotos. Por cierto, el libro también incluye un prefacio del hombre que puso en marcha el club, Hilly.

Otras imágenes las tendremos que imaginar (o leer en el IMPRESCINDIBLE libro Por favor, mátame: La Historia oral del punk de Legs McNeil), puesto que en la actualidad el garito es una tienda de ropa rockera que debe provocar palmadas en el ojete de gente tan recomendable como Lenny Kravitz o Jon Bon Jovi. Por fortuna, se conserva algo de las ennegrecidas, asquerosas y pintarrujeadas paredes del local original. También podemos encontrar memorablia de todo tipo colgando de las paredes, desde posters de conciertos, hasta guitarras destintadas o fotografías dedicadas de alguno de los tipos que hicieron legendario el club.

Al fondo del local se conserva un espacio que se supone que era el cochambroso lavabo y una máquina de pinball donde solían jugar Debbie Harry o Dee Dee Ramone. También se intuye el cuartillo detrás del escenario que albergaba el camerino o algo parecido.

En fin, tiene poco sentido haber acabado con el mito para poner a la venta cuatro trapos rockeros. Aunque lo cierto es que la especulación inmobiliaria que sufre la zona (llena de antros, sí, pero también de modernos y multiculturales restaurantes) fue la principal causante del cierre.

Lo que mejor se puede hacer en el 315 de Bowery con Bleekcer Street es pasearse por la tienda mirando lo que queda del CBGB y comprarse algún recuerdo del local como este recomendable libro.

Los dependientes estan más que acostumbrados.

Then........................................and now

10 Septiembre 2009

A Tori se la esperaba con ganas en Nueva York. Así que las entradas para verla en concierto en el Radio City Music Hall, uno de los lugares con mayor aforo y de los más emblemáticos de la City, se agotaron con bastante antelación. Sí, había expectación y también había chicas. Muchas chicas, de todas las edades. No es un estereotipo decir que su música, pero sobretodo la temática de sus temas engancha muy especialmente al público femenino.
Acompañada por un batería y por un bajista que a lo largo de la noche también tocó el violoncelo, Tori abrió el concierto rodeada de pianos con "Give", un tema de su nuevo y décimo álbum, Abnormally Attracted to Sin. La verdad es que con sólo verla unos pocos minutos tocando el piano, te das cuenta de que en directo esta mujer tiene la fuerza y el desparpajo necesario como para sonar (a su manera) contundente y sexy sin que el resultado parezca demasiado forzado.

Tras "Body Soul", cayeron "Cornflake girl", "Icicle" y "Space dog", tres temas de Under the Pink que nos pusieron como una moto mientras Amos ya empezaba a dar taconazos, a mover la melena y a marcar sus poses de fémina de la muerte entre los dos pianos que tocaba a la vez.

Si bien la presentación del show era bastante minimalista, entre la multitud de pianos que Tori iba tocando y la mini banda que la acompañaba hicieron que las canciones tuvieran más fuerza. Y francamente lo agradecí, pues uno de mis temores era encontrarme con un concierto demasiado "acústico", más que nada por el cansancio acumulado por el turisteo.

"Flavor", "Concertina", "Jamaica Inn", "Mary of the Sea" y una bonita "Bells for Her" fueron los siguientes temas de su repertorio. Tras esta última, Tori se quedo sola en el escenario para interpretar su curiosa versión del "Smells like Teen Spirit" (que no me acaba de convencer) y "Winter".

Con la banda de nuevo sobre el escenario, Tori encaró un tramo final del concierto que fue a más en cada canción y que realmente fue muy disfrutable. No en vano se dejó para este último trozo más clásicos como "Little Earthquakes", una más que genial "Precious things", con Tori y la banda dándolo todo y con la pelirroja llegando a esos agudos de cristal, o "Raspberry girl", un tema discotequero que supongo que a más de un fan se le atraganta pero que en directo funciona porque consigue levantar al público de su butaca y porque hace que la Amos se desate cantando de pie o encima del banco para piano eso de "I'm not you señorita".

Pero la mejor canción de la noche fue "Strong black Wine", un tema en el que sonido del Hammond fue el absoluto protagonista y en el que Tori fue de menos a más hasta acabar gritando como una posesa eso de "She can push that motherfucker/She is my mother, fuckerer/She can push that evil from you". Y todo esto, aporreando el Hammond sin parar, sin dejar de moverse y dándole un más que evidente toque sexy a la canción, por si no lo tenía. (Ver vídeo del concierto de Washington).

"Caught a Lite Sneeze" y "Big Wheel" cerraron el concierto y me quedé con ganas de repetir. ¡Que venga de una vez!

(13.08.09) Foto: Spinner, Absence

7 Octubre 2008

Sirva este post tardío como homenaje a ese magnífico concierto que nos brindaron los suecos Hellacopters en Razzmatazz 2 el pasado 18 de setiembre.

"It's not a funeral, it's a party", dijo Nick Royale en la abarrotada sala. Y así se hizo. Una fiesta con amigos, diversión, saltos y mucho sudor entre el entregadísimo público de Razzmatazz. Y por supuesto, con mucho rock'n'roll puesto que la banda repasó alguno de sus mejores temas como "Hopeless Case of a Kid Denial", "By the Grace of God", "Toys and Flavors", "No Song Unheard", "Better Than You" o algunos de los temas de su disco póstumo de versiones como "Electrocute" o "In the Sign of the Octopus".

Cierto es que no inventaron nada, pero gracias a su energía fueron uno de los máximos exponentes de la movida escandinada de finales de los noventa. Para muchos, los mejores de todo ese clan nórdico formado por Gluecifer, Turbonegro o Backyard Babies (con y sin Dregen).

Despedirse así, definitivamente mola:

20 Septiembre 2008

SÁBADO - 6 de setiembre

Loaded feat. Duff McKagan: Duff era seguramente uno de los mayores reclamos de esa zona media del cartel. Sin embargo su show no fue para nada acertado. El ex-gunner se empeñó en tocar canciones de un disco que nadie había escuchado y que, a la postre, tampoco parecieron nada del otro mundo. Para acabarlo de arreglar, pese a que sí, es Duff y tiene carisma, cantar una canción super moñas dedicada su mujer en un festival con gente con ganas de caña no es lo más recomendable. Al final, para resarcirse, el hombre hizo aquello que todos queríamos y que él sabía que realmente funcionaría: "Dust 'N Bones", "It' So Easy" y "I wanna be your dog" de los Stooges. Deberá espavilar en un futuro y mucho.
>Directo: Loaded, "It's so easy"

Gutter Twins: Mark Lanegan y Greg Dulli arrastran ya de por sí un peso, un supuesto carisma y se les supone tal aura dramática que con una luz tenue y con los temas más bien oscuretes de Saturnalia son capaces de impactar a los que asisten por primera vez a su concierto. En mi caso, era la tercera vez que los veía y apenas hubo novedades ("Idle hands", "The Stations", "All Misery/Flowers" respecto a otros shows; hasta tocaron las mismas canciones que suelen tocar en los bises ("Hit the City" y "Methampetamine blues" de Lanegan en solitario y el principio de "Shadow of the season" de Screaming Tress). Lnegan sigue más quieto que un árbol y a Dulli le faltó tiempo para desmelenarse. Aun y así, el gentleman cada día cuadra más su versión de "Down the line" de José González.

Jayhawks: Los grandes trinfadores del festival. Gary Louis ya parecía encantado con el ambiente los tres días que duró el festival (que levante la mano quien no lo vio entre el público en cualquier concierto) y en directo, junto a Mark Olson, decidieron basar su atuación en el disco Tomorrow the green grass. Para cualquiera que haya escuhado ese disco, casi que no hay nada más que añadir. Grandes canciones, grandes melodías, un buen directo = un gran concierto. No se notó en lo musical esa separación, aunque lo cierto es que tampoco hubo abrazos en el escenario. No en vano, el show del Azkena fue toda una exclusiva a la que estaremos eternamente agradecidos. Un ejemplo: las últimas tres cancioens fueron "Bad time", "Blue" y "Miss William's Guitar"

Dinosaur Jr.: No los conocía demasiado pero su concierto fue muy guitarrero y muy movidito en las primeras filas. Además, sonaron a la perfección mientras caían temas como "Forget the Swan", "Feel the pain", "Little Fury Things", "Back to your heart" o "Tarpit". La verdad es que se marcaron un conciertazo y demostraron estar en un perfecto estado de forma. Para mí, fueron la gran sorpresa del festival.

Jon Spencer Blues Explotion: Un poco de locura bañada con alcohol y un directo de Jon Spencer entra que ni de muerte. Con un show con apenas parones entre canción y canción y mucha parte instrumenal pero a ritmo de un enfurecido blues-rock-garajero (o lo que sea que hace Jon), Spencer hizo mover el bullate a más de tres y de cuatro. Lo cierto, es que solo reconocí algún tema de Acme pero no se me ocurre mejor manera de acabar un festival. Grandes.
>Directo: Jon Spencer blues Explotion

FOTOS AZKENA 2008 - Fuente: Azkena, Keep on rollin, Kilgore, otros.

20 Septiembre 2008

VIERNES - 5 de setiembre

Viaje a 800: Pese a tener una larga carrera a sus espaldas, con la publicación en 2007 de Estampida de trombones empezaron a cosechar alabanzas y un cierto nivel de éxito tratándose de un grupo gaditano de stoner. Pese al regular sonido de la carpa donde estaba situado el segundo escenario, la banda descargö con fuerza y más directos que en disco temas como "Los ángeles que hay en mi piel", "El amor es un perro del infierno" o "Dios astrónomo". Al dia siguiente ratificaron su calidad en su actuación al aire libre en el centro de VItoria.

Truly: Las pintas d funcionario de un envejecido Yuri Yamamoto hacen difícil de relacionarlo con los primeros Soundgarden. Pero sí, él estuvo allí. So concierto se centró en Fast histories.. from a Kid coma. Personalmente lleguré a mitad de concierto y tampoco acaban de ser cup of mu tea, pero sonaron bastante contundentes.

Hanoi Rocks: Bajo una fina lluvia que ellos apenos notaron (para eso son Finlandeses) Hanoi Rocks le pusieron ganas, guitarras, rímel y glamour pese a que parezca increíble que Andy McCoy se mantenga en pie. Tocando clásicos como "Tragedy", "Malibu Beach", "Dont you ever leave me" y rematado con "Up around the bend"encandilaron a sus fans y los menos entusiamados demostraron que le ponen ganas. Michael Monroe demostró una vez más su clásica habilidad para escalar por escenarios. Quizás por eso, al día siguiente se le vio en muletas en algún hotel.

Danko Jones ( o Dan Cojones, como él mismo se bautizó): Presentó su último disco Never too loud pero sobretod demostró que es un gran showman, uno de esos tipos con dotes de telepredicador y con bastante solvencia para llevar un show. Su rock senzillo pero contundente y efectivo caletó al público. El resultado: un más que decente show. Por cierto, muy curiosa su afición por la horchata Chuffi.

Sex Pistols: Eran los cabezas de cartel del festival, al menos en lo que a fama se refiere. Rotten no se lo pensó dos veces y ejerció su papel de provocador con ese repetido "Viva España" o "The basque country has a dream..."que enfureció a más de un punk. Tanto, como para quizás soltarle el móvil que golpeó a Rotten y que le hizo enfurecer y amenzar con la cancelación si volvía a ocurrir. Es lo que tiene ser punk y que tu público te tire móviles, aunque lo cierto es que Rotten al menos se lo curra y le echa teatro al asunto. Su show se alargó mientras iban cayendo "EM.I.", "Holiday in the Sun", "Bodies" y por supuestísimo "Anarchy in the UK" y "God Save the Queen", lo que provocó retrasos en la bandes que tocaron tras ellos. Quizás la cosa muy bastante mejor de lo que uno podría esperarse aunque tampoco fue como para perder la cabeza por ellos.

Rotten: "¡Viva España!"

Blind Melon: Superaron con creces la difícil tarea de presentar un proyecto nuevo basado en esquemas antiguos y con un nuevo cantante que, ni más ni menos, tenía como referente a Shannon Hoon. Pero si con el fallecido cantante la banda era excelente, ahora todavía lo siguen siendo. Abrieron con "2x4" y desde el primer acorde el público respondió de manera increible. Viendo tal entrega, Blind Melon no dudaron ni un segundo en ponerse a la altura de ese entusiasmo general. "I Wonder", "Soup" o la genial "Toes across the floor" recordaron qué grandes canciones tenía este grupo y cuanto talento que siguen conservando, especialmente Chris Thorn, el multiinstrumentista (guitarra, mandolina, piano, steel...). Pero sin duda, si ésa noche alguien se reivindicó fue Travis Warren, el nuevo cantante. No sólo canta casi igual que Shannon Hoon, sinó que sus ganas y, especialmente, su técnica vocal están muy por encima de lo que puede esperar de un simple clon. No lo dudéis, en cualquier otra banda, este chico destacaría igual. Y Blind Melon creo que tienen un futuro muy interesante también gracias a él. Por eso el nuevo disco de Blind Melon en 2008, For my friends, suena muy bien y sus canciones se adaptan perfectamente al repertorio clásico. En definitiva, suconcierto del Azkena fue uno de los mejores del festival. A ver quién es el listo que supera "Change" y "Mouthful of Cavities".

FOTOS AZKENA 2008 - Fuentes: Keep on rollin, Azkena, otros

20 Septiembre 2008

JUEVES - 4 de setiembre

Yawning Man: Con Alfredo Hernández (ex-Kyuss y ex-QOTSA) como cabeza visible de esta banda instrumental, el grupo de Palm Springs ofreció un concierto correcto, con algún que otro problema de sonido, y basado en numerosos cambios de ritmo pero manteniendo siempre su base stoner. Pese a que no son un grupo fácil de escuhar (por aquello de que son instrumentales y para algunos su música puede sonar a ladrillaco), tampoco fue de lo peor del día. "Catamaran", su canción más famosa y que versionearon Kyuss en "And the circus leaves the town..." provocó los primeros headbagings de la tarde.

Hyseed Dixie: ¿Os habéis preguntrado alguna vez como suena "You shook me all night long" de AC/DC o "Rock N' Roll de Led Zeppelin en versión redneck accelerada? Pues los Hyseed Dixie levantaran bastante aplausos gracias a sus banjos, sus violines y sus pintas de granjeros de Kentucky. Para un rato estuvieron bien.

Radio Moscow: El trío de Iowa llegó con su peculiar garsge-blues, muy al estilo Ross Hill Drive, y con Parker Grigg como punto fuerte, especialmente por su habilidad a la guitarra. Pero les faltó la chispa final para encadilar al público, que no obstante, respondió bastante bien. Pero esa falta de hits o temás más destacados es un problema tanto, de su debut "Radio Moscow", como de "Alive Natural Sound".

Marky Ramone: El gran protagonista de versiones de la noche, por así decirlo. Al hombre, le cayó una bendición cuando los Ramones lo ficharon para tocar la batería a ritmo de sus famosos "1,2,3,4,!". Y no ha yduda de que el tío lo explota la máximo, ya sea plantando una gran bandera con el archifamoso logo del grupo de NYC en el fondo del escenario o tocando con una banda en la que el cantante no tiene carisma (tampoco era necesario que lo tuviera) y una bajista a medio camino entre la típica punky y el look de Robin Finck en su etapa en NIN. No hay quetomárselos mucho en serio. "1,2,3,4!" y así cayeron "Blitzkrieg Boop", "Judie is a punk", "The KKK take my baby away", etc. Evan Dando hizo una breve aparición para cantar "I don't care".

The Lemonheads: No eran un grupo de versiones, pese a que Evan Dando iba a su bola y tenía en permanente estado de alerta al bajista y al batería, para saber cuando el divo quería alargar un tema, repetir una estrofa, etc. Además, el show tuvo un bajón importante cuando a Dando le dio por tocar solo con su guitarra durante más de media hora. Para muchos fue el momento ideal para irse a dormir. En "Mr. Robinson", Gary Louis hizo acto de presencia para cantar junto a Dando, pero fue una lástima que tuvieran que compartir un micrófono porque apenas se pudo escuchar algo de ese peculiar dúo.

Para muestra del buen rollo del Azkena, pinchad en este video y veréis a miembros de Hyseed Dixe, Boss Hoss, Radio Mosco, Lemonheads y gente de Marky Ramone tocando una jam el jueves, después de las actuaciones, en el quiosco de música del parque delante del hotel NH de Vitoria. A las 5 de la mañana la poli les pidió que parasen.

FOTOS AZKENA - Fuente: Keep on rollin. Azkena, otros

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