V de Vendetta es la enésima adaptación al cine de un cómic de éxito, una estrategia que a lo largo de la historia del cine ha dado buenos resultados. Un buen ejemplo son las sagas de Superman, el Batman oscuro de Tim Burton o la recreación plano a plano de las viñetas de Sin City a cargo de Robert Rodríguez y del propio autor de la ciudad del pecado, Frank Miller.

Visto que no es una novedad, la gracia de cualquiera de estas recreaciones (no nos engañemos) consiste en analizar y destripar (he dicho que nos engañemos) los desvaríos hollywoodienses y sus asaltos a mano armada al "espíritu original del cómic/novela".

En este caso, los encargados de enfrentarse al ojo pérfido y maligno del lector de cómic han sido los hermanos Wachowski. Los mismos creadores de la saga más vacía e insustancial de los últimos tiempos: Matrix, claro que sí. La trilogía neoniana inauguró la moda, entre las películas de acción y hasta en Cruz y Raya, de poner las palizas en cámara lenta y en multiángulo. Una técnica que permitía que el espectador pudiera apreciar lo poco que se despeina el héroe de turno cuando golpea a sus adversarios. Un buen recurso la primera vez. Las 10.000 copias de después...hummm--->aburren.

El cómic elegido en esta ocasión ha sido la obra de Alan Moore V de Vendetta . Una historia revolución y terrorismo ilustrada por David Lloyd mediante una estética dura y sombría. En el cómic escrito por Alan Moore los ciudadanos ingleses están sometidos a un régimen totalitario bajo la promesa de seguridad nacional. La represión que ejerce el gobierno mediante su temido líder al frente tiene un objetivo claro: total adhesión de la ciudadanía al régimen existente.

Frente a este poder asfixiante, V representa una alternativa que aspira a abrir conciencias y devolver al pueblo su poder y su razón de ser. Vamos, aquello de que "el pueblo, unido, jamás será vencido". Y para conseguir sus objetivos no duda en utilizar el terrorismo como una arma efectiva. V, el terrorista del bien. ¿El fin justifica los medios?

Pese a que el ya citado cerebro de dicha obra, Alan Moore, defecara en la madre de los Wachowski al ver el producto palomitero con Natalie Portman al frente, el resultado final es aceptable.

Quizás porque los augurios vaticinaban algo horrendo, quizás porque los hermanitos se han moderado, pero el caso es que en V de Vendetta apenas hay efectos especiales. Y si los hay, quedan en segundo plano. Un acierto teniendo en cuenta de que en la mayoría de los casos los efectos especiales arruinan una película de acción. Demasiada frialdad si no se utilizan justificadamente. O, al menos, yo siempre he preferido ver a Clint Eastwood sudando en Harry el Sucio. Seguro que su sobaco olía de verdad a tigre.

Sin embargo, el desconocimiento de la obra de Alan Moore puede provocar cierta confusión en el espectador. La historia avanza demasiado deprisa y se hace difícil asimilar algunos conceptos debido a la complejidad argumental de V de Vendetta y la filosofía de sus personajes principales. Por otra parte, también cuesta entender el background de la historia y que los Wachowski nos muestran mediante el uso del flashback.

En cambio, si uno conoce la obra de Moore lo más lógico es eche en falta cierta oscuridad que sí que estaba presente en el cómic. Amén de muchos otros detalles que pueden que alejen a le película del cómic aunque no tanto como era de esperar.

¿O no?

PD: Para más información del cómic: www.tebeosfera.com/Obra/Tebeo/Zinco/V.htm">

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