Es infantil, probablemente feo, caprichoso, egoísta, un tanto estúpido, homófobo (aunque lo está superando), borrachuzo, despistado, vago y muchas cosas más por las que si tuviéramos un vecino/amigo/pariente/conocido/alguién como él, probablemente lo odiaríamos. Sin embargo, a través de la pantalla lo amamos. ¿Por qué? Quizás porque sus neuronas a veces producen destellos de lucidez, su egocentrismo pierde protagonismo ante un gesto honrado y lo que es más destacable, porque sus frases son mucho más que míticas.

Da igual que sean oraciones estúpidas ("¿Cómo va a hacer la educación sentirnos mejor? Cada vez que aprendo algo nuevo empuja a algo que ya había aprendido. Recuerda cuando hice aquel curso de probador de vinos, que se me olvidó cómo conducir")o frases provinentes de su escasez de vocabulario ("Marge, ¿como es eso q...ñam y a comer?"- y Marge le dice-"¿Una cuchara?") o el entrañable: "Ouch!".

Más allá de esas demostraciones de pereza mental es indiscutible que Homer Simpson tiene una filosofía muy particular de la vida que se sustenta sobre cuatro patas
1.Ley del mínimo esfuerzo: "Intentar algo es el primer paso hacia el fracaso" o "Os habéis esforzado y ¿para qué? Para nada. Moraleja: No os esforcéis más"
2.Comer y beber: "Chocolaaaateee"
3. Flanders: "La vida es una aplastante derrota tras otra hasta que acabas deseando que se muera Flanders".
4. La família: -(Marge): Homer, no creo que debas hablarle así a los niños.- (Homer):No veo por qué no, soy su padre..soy su dueño-y Marge responde- Homerrr...-(Homer): ¡Está bien!, SOMOS sus dueños.

Pese a características tan propias del personaje como esa obertura de boca y la correspondiente bajada en chorro de saliva ante cualquier alimento, el movimiento arriba y abajo de sus dedos cuando Homer ve algo de su agrado o los viajes musicales y vacíos de su cerebro en cualquier momento (como en aquél capítulo en que Toni "El Gordo" amenaza de muerte a Homer a través de un programa de radio y la única reacción del protagonista de esta entrada es canturrear la canción que suena a continuación), pese a todo esto, como iba diciendo, la versión española de Los Simpsons contaba con una joya extra de incalculable valor: Carlos Revilla, la voz de Homer Simpson.

Es Revilla (doblador también de Charlton Heston, Jack Lemon o el coche fantástico!!!) quien ayuda e impulsa a que Homer suene totalmente pasado de vueltas cuando le dice a Marge:"¡Oooh!¡Mírame! Estoy haciendo feliz a la gente!¡Que biennn! Soy el hombre mágico del pais feliz de la calle de la gominola de la casa de la piruleta. Por cierto, pretendía ser sarcástico". O también ayuda a que las palabras del hombre amarillo suenen impertinentes en otra escena con Apu totalmente políticamente incorrecta ("No es por ofender Apu, pero cuando repartieron las religiones tu debías estar haciendo pis"). La muerte del mejor doblador europeo de Homer Simpson-tal y como fue distinguido- en el año 2000 a causa de un ataque de corazón supuso perder una parte esencial del personaje. La última temporada quizás también, pero esa es otra historia.

Me quedo con esos capítulos mágicos en los que podemos deleitarnos con el Homer Simpson más brillante. Homer Simpson, un producto del siglo XX ("-Papá, ¿llevas slip o calzoncillo?" -(Homer): "Hummm... no"), un hombre en lucha permanente con su cerebro[-(Cerebro de Homer):"Usa la psicología inversa"-(Homer):"Oh, eso suena muy complicado"-(Cerebro de Homer):"De acuerdo no uses la psicología inversa".-(Homer): "De acuerdo,lo haré"], un amante de la cultura popular ("Grand funk Railroad dio a paso a Jefferson Airplane, que dio a paso a Jefferson Starship, creando el ambiente perfecto para The Alan Parsons Project, que era una especie de avion"). Un mito entre varias generaciones.

"Nucelar, la palabra es Nu-ce-lar"

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