(Vídeo resumen)

Un Sant Jordi más 10.000 personas (un telón ocultaba las gradas opuestas al escenario) da cuenta de que el fenómeno de Arcade Fire, uno de los pocos grupos nacidos en la era de la música en Internet que de momento llena estadios. Aunque antes de empezar con su épica y sus habilidades con los instrumentos, Fucked Up se encargaron de sorprender a un público muy poco o nada habituado a ver a un grupo hardcore gutural liderado por una mole de cantante que se dedicó a cantar casi toda la actuación entre las primeras filas sin camiseta. Todo muy homenaje a GG Allin pero sin sangre, ni lágrimas ni mierda (con perdón). El grupo musicalmente no daba para mucho pero como se suele decir tuvieron actitud… y qué carajo, se agradecen este tipo de sorpresas y contrastes. Es lo último que te esperas en un concierto de estadio.

Por su parte, lo de Arcade Fire fue un éxito rotundo. Sobre el escenario fueron intensos des de la acertada “Ready to Start”, la primera canción de la noche hasta un bis final que sí, por si alguien lo dudaba, se puede adjetivar como épico. Conscientes de que Funeral es su obra maestra, Arcade Fire repasaron la mayoría de temas de su álbum debut con “Neighborhood#2” , “Neighborhood#3 (Power Out)” o “Wake Up” y temas más intimistas como “We used to wait” o la conmovedora “Tunnels” (a servidora se le puso la piel de gallina, oigan), que cerró el repertorio previo al bis.

Los temas de The Suburbs (“Rococco”, “Sprawl I”I o “Month of May”) encajaron bien pero lo cierto es que tampoco destacan demasiado frente a hits como “No Cars go” (de Neon Bible, entre otras) o “Haïti”, tema dedicada a la isla en la que Régine Chassagne pasó una larga temporada viviendo con sus padres y en el que acabó danzando sobre el escenario. Sin embargo, pocas cosas pueden empañar un concierto de Arcade Fire, puesto que en directo son una banda de lujo. Se entregan en cada tema y además es una gozada ver como todos los músicos son capaces de cambiar de instrumento incluso varias veces en una misma canción (la misma Regine tocó la pandereta, la batería, el acordeón y el piano) sin que tanto cambio afecte ni a la música ni al ritmo del concierto (Axl, aprende). Win Butler estuvo al frente dando la cara pero no son la típica banda con un líder que acapara todo el protagonismo (no entiendo demasiado las comparaciones de los de Montreal con U2). Vamos, que Arcade Fire en directo LO TIENEN.

“Keep the car running” y “Wake up” cerraron un concierto como debe ser: con el público cantando, aplaudiendo o alzando los brazos, o lo que es lo mismo, tal y como lo empezaron. Esperemos que duren al mismo nivel.